Cuando ya no te reconoces a ti mismo | Equilibrio Emocional

Sucede que, en algún momento de nuestra vida, de pronto nos encontramos totalmente perdidos. Dudamos de nuestra trayectoria, de si el momento actual es el que esperábamos y nos encontramos sin un rumbo claro que seguir. ¿Ya has vivido el día en el que no te reconoces a ti mismo?.

Cuando ya no te reconoces a ti mismo
Cuando ya no te reconoces a ti mismo

El miedo y la desesperanza cogen las riendas y tienes dos opciones: seguir igual… o reinventarte. Llámalo crisis existencial, enfermedad mental, de los 30, de los 40, de los 50… Por mi parte, tras comenzar el camino en busca de la vida que realmente me merezco, he decidido llamarlo «Desequilibrio Emocional«.

Tu autoestima, allá donde esté

Nacemos con la autoestima y el amor propio intactos, pero vamos permitiendo que se nos pierdan trocitos por el camino. Se nos recuerda como bebés de sonrisa permanente y dormilones. Sin preocupaciones, ni juicios, sin envidias, ni frustración, ni comparaciones…

Aún éramos humanos en esencia, no habíamos empezado a acumular «souvenirs» del tour de la vida

Pero cuanto pierdes tu Equilibrio, dormir, por poner un ejemplo, no siempre se trata de dormir, ¿Verdad?. Sino de meterse en la cama al no discurrir mejor alternativa para pausar cómo te encuentras. Aún cuando ni duermas, es una necesidad infranqueable de encerrarte. O te enroscas en el sofá, cogiendo carrerilla. Te tapas con una manta, impidiendo toda entrada de luz para escapar de cualquier cosa que te agobie un poquito.

Por mi parte, quizás siempre he sido negativa. Dramática en cuanto a mis respuestas emocionales, por describirlo de alguna manera, aún cuando me lo iba guardando todo. Amontonando uno encima de otro, apilando y forzando la inestabilidad.

Y todo eso que te tragas te envenena y brinda a los demás los derechos para tratarte como les venga en gana.

Crees que tu existencia se compone de desilusiones

De principio a presente: sociales, académicas, laborales, familiares, amorosas… Vivimos en constante insatisfacción, y esa frustración conduce a la depresión. Además, puede que pronto se presente otra «compañera» que te lleva de la manita, creciendo contigo, hasta que evoluciona más que tú y su propia piel ya no es suficiente para contenerla.

Entonces explota, conquistando cada rincón físico y mental, no dejando a su paso nada más que a ella misma. Pasando a condicionar y decidir todos los pasos que das. Desde los más sencillos hasta las pequeñeces, verdaderas tonterías que se disfrazaban de los peores terrores inimaginables. Un camión de bomberos con todos sus dispositivos encendidos, su majestad, la Ansiedad.

Y en este punto, justo ahí, pierdes tu Equilibrio Emocional

¿Qué camino eliges?

Pero también es aquí donde necesariamente debes lidiar con una de las dos únicas opciones: enfrentarte o huir. ¿Deseas seguir como hasta ahora? o ¿Ha llegado el momento de enfocarte en ti y reinventarte?.

Allá donde consultes la información será la misma en esencia: «El aprendizaje nace del sufrimiento«. Porque es cuando tocamos fondo cuando con más ahínco necesitamos nadar hacia la superficie. De ahí que te encontrarás muchas veces afirmaciones como «la Ansiedad ha sido un regalo», permíteme que no de saltos de alegría con frases como esta, pero por ahí van los tiros.

Detente y obsérvate

Antes de empezar tu viaje, si es que es la ruta que has decidido transitar: párate y observa. Quiérete un poco y analiza cómo estás. Quizás necesites apoyo profesional, bien sea un médico, psicólogo, coach, entrenador mental…

No está entre mis intenciones afirmar que todo sea tan fácil que se reduzca a ser creativo y moverse. Mi experiencia se podría catalogar de múltiples modos, pero desde luego no como un camino de rosas. De hecho, han sido muchos, muchísimos, los años perdidos por desconocer que hay algo más allá de una «depresión crónica» y su pack de pastillitas.

Tampoco sabía que la Ansiedad no son sólo tus miedos, sino que se trata de toques de atención que te marcan lo que no está bien en tu vida y has de cambiar si quieres vivirla como mereces.

Pero una cosa es descubrirlo y otra muy distinta, ponerlo en práctica. La impaciencia y la frustración llegan mucho antes, incluso que este nuevo enfoque, porque no te falta teoría, pero… ¿Dónde está el manual de instrucciones?.

Necesitaba soluciones ya, estaba cansada de cargar con tanto daño y quería notar resultados claros de inmediato. Pero desaprender toda una vida de creencias y reaprender una forma de vivirla tan diferente a lo que te han y te has enseñado, ¿no crees que necesitará altas dosis de compromiso y paciencia?.

Me temo que el camino hasta recuperar el Equilibrio Emocional va a ser muy largo, si es que tiene meta. Te toca luchar contra ti mismo, contra un cuerpo y una mente que se resisten a lo desconocido, tomar decisiones que dan vértigo y, como también te encontrarás en muchas fuentes, hacer feliz a la persona más importante en tu vida, TÚ.

Desde luego, a lo que no tienes que temer es a caminar sólo por este sendero hacia quién eres en realidad. De hecho te consejo que no vayas en chanclas, porque somos un buen puñado los que vamos en la misma dirección y no puedes dejar que te pisen, nunca más.

¿Por qué comencé un Blog sobre Equilibrio Emocional? | COMIENZO DEL VIAJE

CONTINUA EL VIAJE | Cuando confusión e inseguridad tambalean tu Equilibrio Emocional



Cuando ya no te reconoces a ti mismo

Desorientación, sensación de irrealidad, despersonalización, tu cuerpo se ha despertado pero tu mente aún no…

🕺Ya nos lo decía Don Chayanne moviendo el cucu.

Recuerdo cómo se lo explicaba a mi médica: «es como si el cerebro estuviera suelto y diera bandazos por el cráneo». 👉🏻 Era Ansiedad‼️

Hablamos de síntomas muy comunes que pueden darse debido a tu estado de ánimo, todo lo que tienes en mente ahora mismo e, incluso, el tratamiento farmacológico que sigas.

Así que no te asustes, «es normal» y desaparecerá junto con todo.

Deja una respuesta

error: ¡Mi contenido está protegido!
A %d blogueros les gusta esto: